¿Cuál es tu intención para este nuevo año? El poder de elegir desde el alma
Jan 06, 2026Comenzar el año no es exigirte más, es elegir una intención
Hay algo muy especial en los comienzos de año.
Una sensación de “hoja en blanco”, de nuevo ciclo, de oportunidad.
Y sin embargo, muchas veces empezamos enero cargándonos de metas, listas infinitas, objetivos que pesan más de lo que inspiran.
Como si vivir bien fuera hacerlo todo perfecto.
Este episodio nace con otra intención.
Mucho más simple.
Mucho más verdadera.
Empezar el año conectando con quién querés ser, no con todo lo que tenés que hacer.
La intención no es un deseo, es una frecuencia
Estamos acostumbrados a pedirle cosas a la vida: un nuevo trabajo, una relación, más dinero, más tiempo, más calma.
Pero pedir, muchas veces, nace de la escasez. Del “no tengo”.
La intención es distinta. Intencionar no es pedir. Es alinearte. La intención es energía. Es dirección interna.
Es la frecuencia desde la cual empezás a vivir tu vida.
Wayne Dyer —a quien cito y amo profundamente— decía algo que lo resume todo:
La intención no es algo que hacés, es algo que sos.
Y cuando vivís desde una intención clara, la vida empieza a responder de maneras que tu mente no podría planear.
¿Desde dónde estás creando tu vida hoy?
Antes de elegir una intención, hay algo clave para mirar con honestidad:
¿Desde dónde estás creando tu vida hoy?
¿Desde el miedo o desde el amor?
¿Desde la urgencia o desde la confianza?
¿Desde la carencia o desde la abundancia?
Porque no atraemos lo que queremos.
Atraemos lo que somos.
Por eso, en lugar de preguntarte: ¿Qué quiero lograr este año?
Te propongo una pregunta mucho más poderosa: ¿Cómo me quiero sentir en mi vida este año?
En paz.
Libre.
Con propósito.
Con alegría.
En coherencia.
Ahí nace la verdadera intención.
Volver a soñar
Muchas veces dejamos de soñar.
No porque no sepamos cómo… sino porque tenemos miedo a frustrarnos.
Creemos que soñar y que no se cumpla va a doler.
Pero dejar de soñar duele mucho más.
Soñar es recordar tu capacidad creadora.
Es permitirte imaginar una vida alineada con tu verdad, sin explicarle nada a nadie.
No pienses todavía en el “cómo”.
No te preguntes si es posible o no.
Simplemente abrí el corazón y decí:
"Es mi intención abrirme a esta posibilidad"
Intencionar no es controlar
Esto es clave.
Intencionar no es decirle a la vida cómo tienen que ser las cosas.
Es marcar una dirección… y confiar.
Vos hacés tu parte: escuchás, sentís, das pasos coherentes.
Y al mismo tiempo, soltás el resultado.
Decís: "Esto o algo mejor, alineado con el mayor bien de mi alma"
Ahí aparece la liviandad. La calma. La alegría de dejar de cargar la vida sobre tus hombros.
Una sola intención es suficiente
Para comenzar este año, no necesitás diez intenciones.
Con una alcanza.
Algunas posibilidades:
– Es mi intención vivirme en paz
– Es mi intención confiar en mí
– Es mi intención amar lo que hago
– Es mi intención vivir con coherencia y verdad
– Es mi intención experimentar la abundancia de mi ser
Cuando vivís alineado con una intención verdadera, las decisiones empiezan a ordenarse solas.
Sabés qué sí.
Sabés qué no.
Sabés cuándo avanzar y cuándo esperar.
Una pausa para elegir
Si podés, cerrá los ojos un instante.
Inhalá profundo.
Exhalá lento.
Llevá tu atención al corazón y preguntate:
¿Cuál es mi intención para este nuevo año?
Dejá que aparezca una palabra, una sensación.
No la fuerces.
Y repetí internamente:
"Es mi intención experimentar la abundancia de mi ser.
Confío en la guía amorosa que me acompaña.
Estoy lista/o para recibir lo nuevo."
Respirá.
Sonreí.
Sostener la intención en el tiempo
Si sentís que este año querés sostener esta conexión con tu intención —no solo escucharla una vez—, quiero contarte que:
Así es cómo puedo acompañarte para no hacerlo sola/o...
Membresía Elijo Paz · acompañamiento emocional mes a mes
Que inices un año maravilloso.
Con amor,
Flor Gubba